SANDEZ

noviembre 7, 2010

Entré en el vagón lleno de gente. Después de un par de paradas, cuando ya había bajado casi todo el mundo, me fijé en mi libro. Lo estaba leyendo una mujer. Adelantaba una página, volvía atrás, ¡cogía un lápiz y anotaba al margen! Me senté a su lado con el poco disimulo que permitía la situación para mirar de reojo lo que escribía. “¡Sandez!” En seguida recordé una situación parecida en una novela de… Pero no, yo no soy Vila-Matas.

Advertisement

Deja un comentario

Fill in your details below or click an icon to log in:

Logo de WordPress.com

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Cambiar )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Cambiar )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Cambiar )

Connecting to %s

Seguir

Get every new post delivered to your Inbox.