PAPA
noviembre 7, 2010
¡El Papa! ¡Que viene el Papa! ¡Que ya está aquí! ¡Qué nervios, qué emoción! ¡Aquí mismo, en Barcelona! Y tan cerquita de casa. ¿Qué me pongo? ¿Podré verle, tocarle? ¿Me bendecirá? ¡Mira que estoy nerviosa! ¿Cómo me peino? ¿Se sentirá bien aquí, en Barcelona? Espero que le den bien de comer. ¡Ni más ni menos que el Papa! ¡Mira tú! No acierto a abrocharme los botones. ¡No me digas que tendré que cambiarme otra vez por los dichosos botones! Se me está echando el tiempo encima. Me pongo esto y voy ya. Estoy temiendo que no podré estar en primera fila… ¡Qué nervios!
Tan nerviosa estaba que aún no se había dado cuenta de que no había cambiado la hora la semana anterior. Llegó una hora tarde.
Advertisement
